Muévete y vivirás mejor

El sol y la buena temperatura nos invitan a salir más y darnos esos paseos interminables disfrutando de las vistas que nos ofrecen los preciosos paisajes de nuestras ciudades. De este modo no solo activamos nuestro cuerpo y mejoramos la salud, sino que además estos momentos nos ayudan a olvidar los problemas del trabajo y así relajarnos y dejarnos llevar por las sensaciones.

Si el ritmo de la vida diaria te estresa adelántate y haz ejercicio a diario. La actividad física practicada de forma constante puede ayudar a reducir el estrés, ya que, activamos el cuerpo, despejamos la mente y lo llenamos de endorfinas, un tipo de hormona que nos produce una sensación placentera. Esto hará que afrontemos el día de trabajo con otro ánimo y podamos evitar o disminuir el nivel de estrés.

No se trata de entrenar a una intensidad muy alta, sino de activarnos poco a poco y mantener esa costumbre. Actividades tan simples como  andar o correr una media hora, ir un rato al gimnasio, nadar o coger la bici pueden ser una de las opciones para activar nuestro cuerpo.

Muchos pensaréis que vuestra agenda es ya de por sí bastante ajustada como para incluir ahora paseos y tiempo para hacer deporte. Pero, es cuestión de concienciarnos y probar, probamente te sorprenderás con los beneficios que hacer ejercicio te aporta y al final verás como afrontas el día con más ganas y energía.

La psicóloga Marisa Bosquet también nos habla de lo beneficios que tiene la actividad física en nuestra mente en su libro, “Triptófano, el secreto para volver a ser tu”. Según Bosquet la acción de mantenernos activos es de por sí muy beneficioso porque hace que nuestro organismo crea más serotonina y endorfinas, que son las hormonas de la felicidad. Estar activo mejora el ánimo, previene el estrés, aumenta la autoestima y, en la mayoría de ocasiones, consigue que dejemos de pensar durante un rato en aquello que nos preocupa o nos entristece.

A la hora de hacer deporte también se segrega adrenalina, que es lo que ayuda al aumento de motivación y  se liberan un montón de toxinas y componentes químicos que nos provocan un estado de bienestar muy grande al finalizar la actividad.

Lo ideal es practicar deportes acorde con la edad y condiciones físicas de cada persona. Siempre que podamos es mejor optar por practicar actividades al aire libre, ya que, estaremos en contacto con la naturaleza lo que hará que el ejercicio sea más ameno y más agradable. También tenemos que tener en cuenta que hay  establecer unas metas realistas que se puedan realizar de acuerdo a los capacidades de cada uno.

Cuanto antes empecéis a practicar deporte antes notaréis sus beneficios. En este sentido es aconsejable  practicarlo en compañía, puesto que siempre es más agradable y además es más fácil mantenernos motivados. Esta comprobado que después de un deporte bien realizado no hay lugar en tu mente para luchas y disputas. Eso sí, el deporte hay que realizarlo con moderación y constancia, sin pasarse, pero, sin dejarlo de lado.

También cabe mencionar que la actividad física no solo ayuda a combatir el estrés, sino que además tiene muchos más beneficios, como por ejemplo, en las mujeres de más de 40 años ayuda a prevenir las depresiones, en los niños a fomentar su socialización y  en adolescentes a promover un espíritu de esfuerzo y equipo.

Foto | lululemon athletica en Flickr