Deja de fumar y despídete del desánimo

“Fumando espero al hombre que yo quiero, y mientras fumo, mi vida yo consumo” .

Qué razón tenía Sarita. Especialmente en la segunda parte de la frase. Que fumar mata y es un pésimo hábito para tu salud,  y para lo de los demás no es nada nuevo. ¡Hasta el fumador más empedernido lo sabe y lo reconoce! Por suerte mucho camino se ha recorrido desde que los ídolos de la gran pantalla (muchos fallecidos, entre otras causas, por culpa del tabaco) pusieran de moda eso de fumar y no hubiera héroe o heroína que se preciase sin cigarrillo en boca. Ahora  afortunadamente fumar ya no es cool, ya no se lleva. Sólo los perdedores (y los malos) fuman en la gran pantalla. Infinidad de estudios certifican los peligros para la salud del tabaco y el acortamiento en la esperanza de vida de los fumadores, así como los perjuicios para los fumadores pasivos.

Pero de nuevo, hoy, en el #DiaMundialSinTabaco, no queremos descubrirte la sopa de ajo. Ya sabemos todos lo malo que es fumar. De lo que vamos a hablar es de los beneficios de dejarlo, en especial de uno que quizás no te hayas parado a pensar: los efectos en el estado de ánimo. 

A pesar de que el proceso de dejar de fumar es una ardua tarea, y nuestro ánimo puede desmoronarse al principio, esto es absolutamente normal. El tabaco es una droga y fumar una adicción: dejarlo no es un camino de rosas. Requiere esfuerzo, fuerza de voluntad, y muchas veces, ayuda externa. Sin embargo a la larga dejar el tabaco nos lleva a tener una mente más positiva, es decir, a tener un mejor estado de ánimo.

Para los especialistas, es normal que al inicio de dejar el hábito nos sintamos más desanimados: es el síndrome de abstinencia de la nicotina. No obstante, una vez que hemos dejado de fumar, se ha observado que las personas que consiguen no volver a fumar son más positivas que cuando eran fumadoras. En conjunto,  tienden a presentar menos síntomas depresivos.

¿Te hemos convencido? Pues ahora  que lo hemos conseguido, te damos dos consejos más para triunfar en el proceso de dejar el tabaco:

  •  La nutrición puede ser tu aliada en el camino. No olvidéis que como decía aquel filósofo “Somos lo que comemos”. Procura llevar una dieta equilibrada, rica en productos frescos y pobre en procesados. Prioriza hortalizas, verduras y fruta fresca e intenta no atiborrarte de dulces para “suplir” el tabaco. Un dietista te puede ayudar, para asegurarte de que tu alimentación contiene todos los nutrientes para  favorecer el funcionamiento enérgetico y psicológico adecuado: vitaminas, minerales como el hierro y el magnesio, aminoácidos como el triptófano, ácidos grasos como el omega3.  . . no tengas miedo de dejarte aconsejar. 
  • Otro pilar básico que te ayudará a controlar la ansiedad: la práctica de ejercicio. Busca uno que te guste y te motive, y cuando las ganas de fumar sean intensas, sustitúyelo por ejercicio: da un paseo, sal a correr, coge la bici, vete a una clase de salsa, ve a fitness.  Estimularás tus endorfinas y la ansiedad se reducirá sin necesidad de recurrir al cigarrillo.

 

5 trucos anti-estrés, en infografía

Dicen que a veces una imagen vale más que mil palabras, así que hoy os traemos 5 trucos anti-estrés (y no, no son los más típicos) en infografía. El estrés es tan habitual en nuestra vida que casi lo hemos integrado como algo normal: cabe decir que el estrés no siempre es malo, pero un exceso pone en peligro nuestro bienestar e incluso nuestra salud.

Por ello os os traemos los 5 consejos anti-estrés que veis en la imagen. No siempre son fáciles de aplicar pero. . . son gratis y funcionan!:

1.Re-enfoca: Los pensamientos negativos se nos acumulan a veces, tanto que nos hacen dejar de ver la realidad. Pasamos demasiado tiempo dando vueltas a la cabeza, y cuando queremos reaccionar, nos ha pillado el toro. Aquí ya hemos llegado a una cotas importantes de estrés que podríamos evitar intentando que estos pensamientos negativos nos invadan y nos paralicen.  Un ejemplo práctico: Convertir el típico pensamiento, ante una tarea, por ejemplo en el trabajo,que nos asusta como “No puedo, esto yo no lo sé hacer, me voy a liar, esto está mal” en “Voy a ver qué puedo  hacer y si no lo veo claro, voy a comentarle a mis colegas mis dudas” ¡Al menos ya tenemos un punto de partida, y no una maraña en la cabeza!

2.Mantén la calma bajo presión: No se trata de convertirse en un témpano de hielo! Se trata de intentar mantener la calma y pararse unos momentos a pensar antes de reaccionar. Recuerda que los gritos rara vez solucionan problemas.

3.Lee las señales verbales y no verbales: Las discusiones son una fuente de estrés tanto en ámbitos laborales como en el familiar, y sin embargo, discutir no siempre es malo. A veces es incluso necesario, ya que necesitamos exponer nuestro punto de vista y también escuchar el de los demás. En un conflicto o discusión, presta atención no solo a lo que dicen (y dices) si no también al lenguaje no verbal. ¡Puede revelarte muchas cosas!

4.Establece tus límites: Tan importante es no negarse a todo en redondo como saber decir que no a tiempo. Cuando te piden algo, sé proactivo pero asertivo: si crees que hay algo que no puedes (o debes) hacer, dilo!. No se trata de estar siempre disponible, si no de estarlo cuando es necesario y beneficioso para ambas partes. Recuerda que nadie es imprescindible, para bien y para mal.

5.Comparte tus sentimientos con alguien especial:No hablamos de sentimientos amorosos, aunque esos también 😉  Compartir los que nos pasa, nos agobia o nos preocupa con alguien especial para nosotros (sea familia, amigos, vecinos o pareja) es muy beneficioso para nuestro bienestar psicológico y un paso más para solucionar ese problema que tanto estrés nos causa. El punto de vista de otra persona nos ayudará a ver posibles soluciones o enfoques que nosotros quizás no hemos sabido ver.

Consejo EXTRA: Para una mente positiva y libre de estrés, sigue siempre una dieta equilibrada  (que aporte nutrientes como el triptófano o el magnesio, que  ayuda al mantenimiento de un funcionamiento psicológico adecuado), di NO al sedentarismo y prueba ejercicios de relajación o meditación. ¡Y cuéntanos qué tal te va en los comentarios!

Razones por las que los optimistas viven más (y mejor)

Nuevos estudios sugieren que la actitud positiva ante la vida no sólo ayuda a superar mejor las adversidades: también nos hace más saludables

Hay quienes lo pintan todo de negro, como decía la canción de The Rolling Stones, y quienes prefieren ver la vida en rosa, como cantaba Edith Piaff. ¿Quién de los dos pensáis que lleva las de ganar en la aventura de la vida? Desde hace muchos años se investiga la relación entre las emociones y el estado de ánimo con la salud y el bienestar. ¡Ya lo apuntaba Ramón y Cajal en su célebre frase “La alegría es el único garante de la salud y la longevidad!”.

El optimismo, la actitud positiva y el buen estado anímico no sólo cuentan ahora como una manera de vivir, si no que se relacionan directamente con beneficios físicos tangibles. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Illinois mostró una interesante relación entre el optimismo, la actitud positiva y el corazón: participaron más de 5.000 adultos entre 45 y 84 años teniendo en cuenta diversas variables como salud mental, niveles de optimismo y salud física. Los investigadores observaron que parecía encontrarse una relación entre una forma de ser optimista y una buena salud cardiovascular (probablemente porque los optimistas tendían a cuidarse más).

Otros expertos relacionan también la actitud positiva con una esperanza de vida más larga. Según estos, la mente y no sólo el cuerpo, es clave para envejecer bien: ser positivos nos ayudaría a vivir más.  Según, el dr. doctor Eduardo Rodríguez Rovira, presidente de la Fundación Edad y Vida, “las personas depresivas sufren una tasa de mortalidad 1,5 veces superior a la población de referencia”.

Las últimas investigaciones aún van más lejos al relacionar el estado de ánimo y la salud: un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard asocia el optimismo con un menor riesgo de las mujeres de morir por cáncer, enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular, entre otras patologías.  Analizando los datos del seguimiento de la salud de 70.000 mujeres durante casi una década, en el marco del Nurse Health Study, los investigadores de concluyeron que las mujeres más positivas y optimistas mostraban hasta un  52% menos de riesgo de morir de infección, un 38% menos posibilidades de fallecer de enfermedad cardiaca o respiratoria y un 16% menos de hacerlo de cáncer. Según el director del estudio, Eric Kim, estos sorprendentes resultados no se deben sólo a que las personas más optimistas se cuidan más ( suelen tener hábitos más saludables, duemen mejor, comen más equilibradamente etc), si no que además se había encontrado correlación con indicadores como mayores niveles de antioxidantes que protegen a las células de daños o menor inflamación.

Desde la psiquiatría también se ponen sobre la mesa los beneficios de una “mente positiva” para la salud. Por ejemplo, el psiquiatra e investigador Luis Rojas Marcos cree que el pensamiento positivo y la tendencia a compartir y contarnos lo que nos pasa favorece las defensas naturales del organismo, mientras que los estados de ánimo bajos asociados a una actitud más pesimista ante la vida alteran el sistema inmunológico y pueden contribuir a producir enfermedades. En su libro “La fuerza del Optimismo”, el Dr. Rojas Marcos  nos enseña cómo pensar en positivo para desarrollar al máximo las oportunidades de vivir sanos y felices.

Ahora bien: aun cuando la alegría, la actitud positiva y el optimismo tengan evidentes beneficios para nuestro bienestar, no debemos caer en pensar que es la panacea para todo. Las enfermedades no se “curan” con fuerza mental, ni actitud positiva: se curan con un tratamiento que ataje su causa o repare los daños.  El optimismo no puede curar las enfermedades, como comenta el psicólogo Antonio Vallés, aunque sí puede “proporcionar al cuerpo más recursos bioquímicos para luchar contra ella”

positividad3

Cómo tener una mente positiva

Aunque de entrada no tengamos una personalidad marcadamente optimista (parece ser que también hay un componente genético en esto: hay genes, como el 5httlpr, que regulan la absorción de la serotonina, hormona de la felicidad), la buena noticia es que podemos entrenarlo: podemos aprender a ser más positivos.

La base biológica puede ser modificada por nuestras experiencia, aprendizajes y factores sociales y culturales. Para los expertos, no hay que confundir el optimismo con falta de realismo o ingenuidad. Ser un iluso no es lo mismo que ser optimista: el optimista espera lo mejor, pero no se trata de hacer castillos en el aire. Una perspectiva optimista debe ser compatible con la sensatez, no opuesta.  “El optimismo es una forma de sentir y de pensar que nos ayuda a gestionar nuestros recursos y a luchar sin desmoralizarnos para superar situaciones adversas; está demostrado que los optimistas, antes de tomar decisiones importantes, sopesan tanto los aspectos positivos como los negativos, mientras que los pesimistas se limitan a ver únicamente los negativos”, comenta el dr. Rojas Marcos.

Por otro lado, los que nos seguís ya sabéis que existe relación también entre lo qué comemos, los nutrientes y el estado de ánimo: una dieta rica en triptófano, aminoácido precursor de la serotonina, puede contribuir a que veamos el vaso medio lleno y no medio vacío.

Ventajas de una mente positiva

Ser optimista, además de los beneficios para la salud que hemos comentado, tiene otras cuantas ventajas:

Sin miedo a los retos. Los retos les motivan, no les agotan, porque cuentan con mayor resiliencia que les ayuda a superar los posibles obstáculos.

Menos estrés Al no esperar continuamente lo peor, evitan angustiarse ante al futuro o preocuparse en exceso por un problema que aún no han llegado.

Más eficaces. Al encarar los posibles problemas con menos miedos, resultan más eficaces en el ámbito laboral y en las relaciones sociales.

Se cuidan más. Las personas optimistas tienden a prestarse más atención y suelen tener hábitos de vida más saludables que los pesimistas.

Son más sociables. En general, tienen a relacionarse más fácilmente y así pueden tejer una red de apoyos que les ayudará en momentos complicados.

Vacaciones sin estrés

adiosciudad

Primer día de agosto, operación salida oficial. Los más afortunados (aquellos que pueden permitirse vacaciones) cogen sus bolsas y maletas y se preparan para un merecido descanso anual. Playas, piscinas y hasta montañas no dan abasto para recoger a los veraneantes.  Algunos viajan, otros se quedan en casa. . . Sea cual sea tu plan, hoy queremos darte algunos trucos para que tus vacaciones sirvan para recargar las pilas y no para generar estrés (lo creáis o no, hay veces en que las vacaciones también son generadoras de estrés!).

1.Apaga el teléfono. El del trabajo, por supuesto, y si puedes, también el personal. Si no puedes, al menos concédete espacios para disfrutar realmente del tiempo libre sin consultar el smartphone cada 3 minutos.  ¡Date un tiempo para ti!

2.Seguro que durante el resto del año has dejado de hacer cosas por “falta de tiempo”. Ahora es el momento. No hacen falta grandes planes ni una billetera muy llena. Coge ese libro que tienes a medias, ve a dar una vuelta en bici al atardecer, o disfruta de una caminata o una mañana de relax en la playa. Tu cuerpo y tu mente lo notará!

3.Que nos relajemos no significa que no hagamos nada! Al contrario: actívate para, al menos en vacaciones, sacudirte el sedentarismo. Con el calor que hace, deportes como la natación son ideales. ¿O qué tal un partidito de vóley en la playa? ¿Jugar a las palas? ¿Patines por el paseo marítimo? ¿Cazar Pokémons con los niños? Las opciones son miles. Con sólo un ratito de actividad física al día, te sentirás mejor de ánimo. ¡Pruébalo y no te arrepentirás!

4.Si viajas, recuerda que también lo hace tu salud. No te olvides de hacer un botiquín para que los imprevistos no te amarguen el viaje. Una buena planificación puede ahorrarte muchos momentos de estrés y nervios. Haz tu botiquín aquí.

5.Cambia de aires. Si eres de ciudad, unas vacaciones en el pueblo o el campo serían ideales para ti. No hace falta irse a la Conchinchina si no te gustan o no puedes hacer viajes largos: hay excursiones de un día que pueden servir para desconectar igual de bien. Por suerte nuestro país, como bien saben los millones de turistas que recibimos cada verano, cuenta con muchas opciones, playa, montaña, ríos, pueblecitos encantadores, y seguro que muchas de estas cosas las tienes razonablemente cerca de casa. ¡Explora!

6.Una sola palabra: ¡Vacacionessss! 🙂

¡Se busca la canción más positiva!

musica

¿Cuáles son las canciones más positivas? ¿Sois de los que pensáis que la música nos puede hacer un poco más felices, aunque sea por un rato? Si es así, estáis en el sitio adecuado: ya sabéis que en este blog nos encanta la música y más la que nos pone las pilas, nos levanta el ánimo o nos ayuda a hacer que un día un poco gris se convierta en brillante.

Hoy queremos recordaros que Triptomax, suplemento alimenticio con triptófano, magnesio y hierro,  sigue a la búsqueda de la canción más positiva para completar su lista de canciones de buen rollo. Gracias a todos los que habéis participado en su elaboración, ya casi hay 50 temazos rompepistas. . .pero ¡queremos más! No dejes que esto se convierta en la búsqueda del arca perdida y participa añadiendo tu canción: os animamos a todos a participar y hacer la lista aún más larga, para completar  y formar toda una sesión que nos ponga las pilas y nos haga, como dice otra canción, ver que, en el fondo, incluso en los peores días, al final siempre sale el sol 🙂

¡¡Y atención!! Por si no acabéis de verlo claro,   y os falta un empujoncito para lanzaros, recordad que tal como os contábamos en facebook, si añadís vuestras canciones preferidas antes del próximo lunes 29 de mayo, aún entraréis  en el sorteo de 2 suscripciones premium  de 6 meses a Spotify.

¡Que la música os acompañe!

Razones para estar feliz en invierno

amar el invierno

Ayer 2 de febrero se  celebraba El Día de la Marmota.  Para los que no habéis visto la película Atrapado en el Tiempo (¿a qué estáis esperando?), el día de la marmota es una tradición que celebran en un pequeño pueblo en Pensilvania, en Estados Unidos.  La leyenda dice que la marmota Phil puede predecir si  la primavera se adelantará o retrasará, lo qeu hace año tras año en medio de gran expectación mediática.  Ayer, el roedor pronosticó que de adelanto nada: aún quedan 6 semanas más de invierno!

La marmota Phil cae muy simpática, pero si eres de las personas que preferirían vivir en una eterna primavera de climas suaves esta noticia no te habrá hecho mucha gracia.  ¿Eres de los que pasan el invierno añorando salir en camiseta de manga corta y maldiciendo  las bufandas? ¿Todo te cuesta más con el frío y en de salvapantallas tienes una foto de una isla tropical?

Muchas personas están de peor humor y se sienten más tristes en invierno.   El responsable no es sólo el frío, sino también que los días sean más cortos y reduzcamos nuestras actividades sociales. En invierno, nos cuesta más salir de casa, incluso para actividades que nos gustan. Invierno y sofá van tan de la mano!

Sin embargo ya sabéis que en este blog nos encanta dar la vuelta a las cosas y verlas desde un punto de vista diferente: ver las cosas con una mente positiva. Por eso hoy os vamos a dar algunas razones para adorar el invierno.

1.Dormir es un placer: Y no una tortura en la que das la vuelta insomne en la cama reorientando el ventilador cada 4 minutos. Dormir bajo un edredón de plumas mientras fuera hay temperaturas bajo 0 es uno de los mayores placeres del invierno. Aprovéchalo.

2.La tormenta se queda fuera:Quien diga que no le gusta ver llover  cómodamente desde su sofá. . . le crecerá la nariz como a Pinocho.

3. Sofá y mantita : Que sí, que hemos de evitar el sedentarismo, es malísimo para la salud.  Pero hay que reconocer que sólo leer estas palabras juntas, reconfortan. Lo mejor: ya no necesitas inventarte  excusas para no asistir a compromisos sociales que en realidad no te apetecen. Un “hace muchísimo frío” servirá  hasta para aplacar  al más insistente.

4.La nieve: Taparse hasta las cejas y salir a jugar como si fueras un niño. Escuchar el ruido que hace al pisarla, hacer batallas de bolas. Y correr luego a refugiarse frente a la chimenea.

5. Maratón de pelis dominguero: Puedes ponerte al día en tus series favoritas o ver todas esas pelis nominadas al Óscar que aún no has visto. Y además: sin sentirte culpable y con un buen bol de palomitas (que por cierto, son buena fuente de fibra y de triptófano!).

6.El chocolate caliente : Sólo cuando de verdad hace frío puedes tomar un chocolate caliente bien espeso y notar cómo te sientes mejor instantáneamente. Además de nuevo, estás aportando  triptófano, que ayuda a tu cerebro a fabricar serotonina para regular tu estado de ánimo.

¿Y a vosotros, qué os gusta del invierno? Os animamos a contarnos vuestra ideas en los comentarios!

 

Una carta para tí, el mejor regalo

¿Os imagináis qué pasaría si pudiérais volver a  pensar  como cuando eráis niños? ¿Qué tal sería recordar vuestra visión del mundo antes de que la palabra “imposible”  estuviera en nuestro vocabulario?  Nosotros estamos seguros en que aprenderíamos mucho, años después de salir de la escuela. Nos demostraría, por ejemplo,  que para ayudar y hacer feliz a los demás (y la vez, ayudarnos a nosotros mismos)  no hace falta más que proponérselo.  Esto es lo que pensó Bruce Farrer,  profesor  de instituto de un pequeño pueblo  de Canadá, ahora ya retirado,  que quiso dar hacer un gran regalo a cada uno de sus alumnos.   Durante años, en las clases el sr. Farrer encargaba a sus alumnos un tarea bien peculiar: escribirse a sí mismos, a su yo futuro, una larga carta.  Es un bonito ejercicio que seguro que muchos otros han llevado a cabo, entre redacciones sobre las vacaciones de verano  o comentarios de las lecturas de clase.  Pero el profesor Farrer  se encargó de que todos sus alumnos recibieran, 20 años después, aquellas cartas que un día se escribieron, estuvieran donde estuvieran.  Y continuar siendo su maestro muchos años después. En este video del canal YouTube de WestJet – una aerolínea canadiense-  puedes ver toda su historia.

Con él apovechamos para desearos feliz Navidad. . . y os proponemos  que en lugar de la carta a los Reyes Magos, les pidáis a vuestros niños (o a vosotros mismos, por qué no?) que se escriban una carta, como las del profesor. Será el mejor regalo. Y no os costará nada.