Legumbres: fuentes de triptófano

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Hemos hablado mucho en este blog acerca de las fuentes de triptófano. Como sabéis el triptófano, a pesar de un nombre un tanto complicado, no es nada extraño: es un aminoácido que  conforma las proteínas de nuestro cuerpo y que además es un precursor de la serotonina, es decir: nuestro cerebro lo utiliza para crear esta sustancia, un neurotransmisor que interviene en múltiples funciones, entre otras la  regulación del estado de ánimo o de la temperatura.   El triptófano, a diferencia de otros nutrientes, sólo podemos obtenerlo de fuentes externas (como la alimentación, o en determinados casos en los que se considere adecuado, con suplementación), ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo. 

Normalmente, cuando hablamos de principales fuentes de triptófano, los primeros que vienen a la cabeza son, precisamente, alimentos con alto contenido proteico, como los huevos, la carne, los lácteos o el queso. Por ello, las personas que no consumen productos de origen animal, como los vegetarianos o veganos, pueden pensar que en su dieta habitual no consumen  suficiente triptófano, de manera similar a lo que ocurre con la vitamina B12. Sin embargo, a diferencia precisamente de lo que pasa con esta vitamina, muy difícil de encontrar en fuentes vegetales, sí que hay buenas fuentes de triptófano de origen vegetal: por ejemplo,  algunas  legumbres. 

Productos tan presentes en nuestras despensas como los garbanzos, los cacahuetes o las lentejas son buenas fuentes de triptófano. La soja (que también es una legumbre, aunque algunas personas lo desconozcan) es probablemente la legumbre con mayor contenido de triptófano, que llega a los 532 mg de este aminoácido por 100 gr. Hay que tener en cuanta que la soja o los cacahuetes, no obstante, no son aptos para algunas personas, por su potencial alérgeno. También los frutos secos como las nueces o las avellanas son buenas fuentes con origen vegetal de triptófano

Por eso, para cerrar el post de hoy, os proponemos un reto:  poneos en modo Masterchef, y  contadnos vuestras recetas a base de alguna de estas legumbres ricas en triptófano. Y nosotros, en el próximo artículo, os contaremos también cuál es nuestra favorita.

Imagen: © andriigorulko

Septiembre, el mes del triptófano

September Concept

Si tuviéramos que emparejar un mes o época con nuestro aminoácido favorito (así en plan celestina), la pareja perfecta sería septiembre y el triptófano. 

Todos sabemos que hay momentos en nuestra vida en los que el estrés, la ansiedad y ése  estar de “bajón” se apodera de nosotros. Nos cuesta más hacer las cosas, nos sentimos alícaidos y sin ganas, nos cuesta más estar de buen humor y emprender las tareas diarias. Septiembre, el mes del final del verano y el inicio del otoño, de la vuelta a a la rutina después de las vacaciones, tiene muchos números para convertirse en el momento del año más detestable para muchos. Y es que la verdad es que, se diga o no se diga “estrés postvacacional”, lo cierto es que a muchas personas les cuesta arrancar y reemprender las obligaciones diarias con una sonrisa después de unos días de relax, sol y playa. El cuerpo además anda un poco desajustado con los cambios de horarios y quizás durante el mes de agosto nos hemos acostumbrado a trasnochar. ..  Muchos factores  contribuyen para que los primeros días de septiembre, aunque  en realidad siga luciendo el sol, a nosotros nos parezca tormenta. Septiembre es como ese señor antipático que no da los buenos días en el ascensor! 

El triptófano sin embargo, representaría todo lo contrario: como sabéis este aminoácido , del que tanto os hemos hablado en este blog,  es un precursor de la serotonina, el neurotrasmisor que algunos conocen como “hormona de la felicidad”. Así que el triptófano  contribuye  a que nos encontremos con un estado de ánimo más estable, y a no verlo todo tan gris.

Por eso pensamos que septiembre y el triptófano son el matrimonio perfecto, de aquellos en que los integrantes se complementan de manera ideal. Septiembre es el malhumorado y melancólico miembro de la pareja, pero que en el fondo se muere de ganas de sonreír: y el triptófano es quien le aportará las ganas, le sacudirá la pereza y le convencerá que incluso el final de las vacaciones y la vuelta a la rutina tienen su lado positivo. 

Así que, ¿qué os parece si este mes de septiembre lo declaramos el mes del triptófano? Nosotros pensamos que se lo merece 😉 . Con lo que le aguanta a Septiembre! 😉