Los 10 países más felices

mapa del mundo

Hace unos días leíamos la noticia de la publicación de un nuevo ranking de los países más felices del mundo,  esta vez según  su  Happy Planet Index (HPI)Indice del Planeta Feliz).

Si pensáis (como  nosotros!) que algo tan inabarcable y subjetivo como la felicidad no  es algo que se pueda reducir a números –  ya que es un sentimiento universal  que cada uno de nosotros experimenta de forma diferente-  parece que también hay quien piensa lo contrario, y se dedican a intentar calcularlo. Para ello aplican diferentes parámetros y fórmulas que determinarán los resultados. Para los creadores del Indice del Planeta Feliz, la fórmula de la felicidad  -y no, no es la de la CocaCola – se basa en su percepción de  bienestar, multiplicado por su esperanza de vida y dividido por su huella ecológica. El resultado, según sus autores, determina qué países son los mejores facilitando a sus habitantes vidas largas, felices y sostenibles. Curiosamente, no es el único ranking de los países más felices que vemos este año: otro, aún más popular, es el que publica la  ONU con motivo del “Día Internacional de  la Felicidad”, que se celebra el 20 de marzo , y en el que los parámetros a medir (y por tanto el top ten de países felices) es  muy diferente. Para la ONU, lideran el ranking los  países nórdicos, como Dinamarca, Noruega, Suecia u  Holanda, mientras para los creadores del Indice del Planeta Feliz, 9 de los 10 países con la puntuación más alta están en Ámerica Latina.

Antes de saber cuáles son los número uno, ¿queréis saber cuál es la posición de España según su HPI? Pues está en el puesto número 62 de 152.  Nosotros, que somos de ver el vaso siempre medio lleno, nos quedamos con que España puntúa muy bien en esperanza de vida (si se atendiera sólo a este parámetro estaría en el número 9 de 152!)  y  aceptablemente  en “bienestar”. Suspende, eso sí, como todos los países desarrollados en su huella ecológica, que le cuesta muchas posiciones. Si queréis ver exactamente cuáles son sus notas, las de España y las de todos los países del ranking, aquí podéis verlas.

Y ahora sí, según el Indice del Planeta Feliz de 2014, estos son los países más felices del año:

1. Costa Rica 

COSTA RICA

 

2. Vietnam 

Vietnam

3. Colombia

Colombia

4. Belize

 C.C. Anoldent (Flickr)
Foto de: Anoldent (Flickr)

5. El Salvador

el-salvador

6. Jamaica

jamaica

7. Panamá

Panama

8. Nicaragua

Nicaragua

9. Venezuela

Merida, Venezuela

10. Guatemala

antigua, Guatemala

 

Estas son las 10 primeras posiciones de este tan particular y controvertido ranking. Nosotros nos quedamos con la idea de que la felicidad, como el amor, no entiende de medidas: como decía la frase de Shakespeare:  “Sería muy poco feliz si pudiera decir hasta qué punto lo soy”.

3 lecciones que nos enseña Lo imposible

Escena deLo Imposible. ©Warner Bros. Pictures España
Escena de la Lo Imposible. ©Warner Bros. Pictures España

Anoche, como más de 6 de millones de personas, desde El blog del Triptófano también nos emocionamos viendo  el estreno en televisión de la película Lo imposibleY nos impresionó tanto que hoy no queremos pasar por alto la oportunidad de compartir con vosotros por qué ésta película nos llega tan dentro.

Como ya sabéis, Lo imposible es la adaptación cinematográfica de una historia real de supervivencia: la  de una familia española,  formada por Maria Belón, su marido Quique y sus 3 hijos Lucas, Tomás y Simón. La familia disfrutaba de unos días de vacaciones en Tailandia cuando se vieron golpeados por uno de los desastres naturales más catastróficos de la historia reciente: el terremoto del océano índico de diciembre de 2004, conocido más popularmente como el tsunami de Tailandia. Una familia con muchísima  suerte y  aún más coraje, aunque parezca extraño llamar afortunadas a unas personas  que tuvieron la desgracia de  enfrentarse a una tragedia de dimensiones colosales. Pero lo cierto es que los cinco miembros de la familia sobrevivieron, algo que no fue posible para más de 200.000 personas ese  día de después de Navidad de 2004. Por eso, Maria explica que ahora se acerca su décimo cumpleaños: la fecha en la que volvieron a nacer. Y una vez más, la vida demuestra que incluso de gravísmias catástrofes, podemos obtener algo positivo.

1. Aprende a valorar lo que realmente es importante 

Contaba Maria Belón  en una reciente entrevista que llegaron a Tailandia muy inquietos. En concreto, estaban  preocupados por unas perspectivas laborales muy poco optimistas: Quique podía perder su trabajo. Estaban  tan preocupados que no lograban disfrutar del todo de unas vacaciones familiares en un lugar paradisíaco, lujo que  pocos pueden permitirse  Pero entonces, dice Maria, llegó el tsunami para poner las cosas en su sitio, y enseñarles qué irrelevantes eran realmente esos problemas tan importantes  que hace unos minutos no les dejaban ni desconectar. Esta es una de las primera lecciones de vida que nos enseña su historia: hemos de aprender a valorar lo que realmente es importante. Viendo la historia de la familia  Belón, te das cuenta de  lo insignificantes que son en realidad muchos de los problemas que nos  impiden disfrutar de lo que la vida te ofrece: miedos,un panorama laboral incierto, complejos, relaciones que se rompen. Nos deprimimos, angustiamos y gastamos nuestras energías en problemas que realmente no son lo importante.

2.Vive cada momento como si fuera el último

Además de poner cada cosas en su sitio y a aprender a relativizar nuestros problemas, hemos de ser conscientes de que todos pasaremos por algún tsunami a lo largo de nuestra vida. Quizás no un tsunami “real”, como el que asoló las costas del sudeste asiático, pero sí tsunamis figurados que nos pondrán a prueba. Pérdidas, crisis, problemas personales y familiares o  enfermedades  que pueden golpearnos  con mucha  fuerza, de los que también tendremos que luchar para salir a flote. Un sólo momento puede cambiar para siempre nuestras vidas.  Así que, mientras llega, toca dar las gracias por los buenos momentos y disfrutar cada pequeño momento de felicidad como si fuera el último. Porque de momento, no podemos saber qué nos va a pasar mañana.

3. Lo único capaz de salvar a un ser humano es otro ser humano

Esta frase no es de la película, si no que  como muchos habréis reconocido, se trata de un slogan publicitario de Médicos Sin Fronteras, frase con la que Maria Belon  despidía  su entrevista en el programa Viajando con Chester En la película vemos como ante la tragedia, una madre lucha por salvar a su hijo y un padre mueve cielo y tierra para reencontrarse con su familia. Pero también vemos cómo la ayuda y  la solidaridad entre seres humanos,  entre personas,   entre meros  desconocidos, logra salvar vidas.  Y aprendemos que por eso por lo que realmente merece la pena luchar. Porque  como dice la película “cuando todo está perdido, aquello por lo que luchamos define quiénes somos”. 

Lo que necesitas para ser feliz

Cantaban los Beatles aquello de que el dinero no era tan importante porque no podía comprarles amor, aunque habría que preguntarle a Sir Paul McCartney por qué entonces  no se puede escuchar a The Beatles en Spotify. Bromas aparte, hoy queremos hablaros de una película documental que nos ha sorprendido gratamente y que trata, precisamente, de profundizar en la idea  de que la felicidad no se puede comprar a golpe de tarjeta de crédito: My Stuff: lo imprescindible para vivir“. 

Cuenta el director y protagonista  de la película, Petri Luukkainen, que tras un desengaño amoroso se encontró intentando curar su corazón roto a base de salir de compras. Pronto descubrió que no funcionaba y que su billetero no conseguía calmar su tristeza. Su vida le parecía vacía pero su piso estaba lleno de cosas.  Así que se propuso descubrir qué era entonces lo que faltaba, qué era lo que de verdad necesitaba a través de un experimento. Guardó todas sus pertenencias durante un año en un trastero y se impuso algunas reglas: sólo podría recuperar una cosa al día y no podría comprar nada nuevo. Su familia le apoyó (sobre todo su abuela, que sabía qué era dejar las cosas atrás tras sobrevivir a una guerra), pero muchos pensaron que era una auténtica locura.   De hecho, en un principioel propio Petri  dudaba de  si podría llegar a completar el proyecto. Pero lo cierto es que a los pocos días había llegado a la conclusión de que no echaba de menos ninguna de aquellas cosas, porque realmente, no las necesitaba. A la semana, le parecía que tener siete cosas ya era abundancia. El documental está filmado en clave de humor,  obviamente siendo consciente de que sólo es un experimento con una fecha de caducidad.  Lamentablemente no pasa lo mismo con tantas personas que no sólo no tienen esa “abundancia”, sino que no cuentan ni  siquiera con lo estrictamente necesario, ni  pueden recuperarlo de ningún trastero. Aún así el documental es una interesante reflexión sobre el consumismo y sobre cómo a veces no sabemos apreciar el verdadero valor de las cosas. En sus propias palabras My Stuff es, sin más ni menos, un experimento de un año sobre lo que realmente importa. Os dejamos su trailer y si habéis tenido la oportunidad de disfrutar de la película,  os invitamos  a compartir con nosotros vuestras opiniones en los comentarios.