¿Quieres dejar de fumar? Cómo te puede ayudar el triptófano

¿Te planteas dejar de fumar? Enhorabuena, acabas de tomar la mejor decisión para tu salud y para la de los que te rodean. Ahora bien, seguro que eres consciente de que te enfrentas a un reto. ¿Y sabes qué nutriente puede ayudarte a  afrontarlo? Pues sí, ese mismo que estás pensando: el triptófano, el aminoácido de la felicidad, va estar a tu lado.

El dejar de fumar puede suponer efectos  temporales a nivel psicológico y fisiológico que se pueden acentuar en épocas de mayor estrés o cambios estacionales, como la llegada del otoño.  “La concienciación, el cambio de hábitos y una dieta rica en triptófano pueden ser claves para afrontarlo”, tal y como señala la psicóloga especializada Ana Saro.

El triptófano actúa directamente en el nivel de serotonina del cerebro, que a su vez se relaciona directamente con estados de ánimo equilibrados; y la ausencia o minimización de estados depresivos en las personas. Podemos extraerlo de alimentos (como el pavo, los huevos o la leche) o podemos consumirlo a través de complementos alimenticios”, afirma Ana Saro. Además, cuidando la ingesta de alimentos calóricos y poco saludables, es posible pasar todo el proceso controlando el peso del fumador.

 riesgos_tabaco_rrss-02

“Lo primero es tomar conciencia de que el proceso es una solución, y  no un problema. El objetivo es dejar de ser dependiente una sustancia nociva, mejorar la salud y sobre todo ganar en libertad. Asumir que durante el proceso se va a estar incómodo, pero como en muchas otras situaciones de la vida donde estamos incómodos y no le damos tanta importancia. Con la salvedad de que en ésta en concreto, sabemos que seguro va a pasar”, apunta Ana Saro.

Por tanto, el primer paso para asegurar el éxito de la desintoxicación es tener presente que el problema es fumar, no dejarlo. Aunque es un periodo complicado y duro, existen diferentes técnicas y hábitos que ayudan a hacer más fácil y llevadera la deshabituación al tabaco.

 

Cómo combatir los efectos negativos del abandono del tabaquismo

Uno de los principales escollos para dejar de fumar es la asociación de determinados momentos del consumo del tabaco. Por ello, pequeñas variaciones en la rutina diaria de la persona provocaría una mejor adopción del abandono del hábito. La variación en el  modo en el que se va al  trabajo, ligeros cambios de horarios o la  búsqueda de nuevos hobbies pueden ser buenas opciones para empezar.

La alimentación y el cambio de peso suelen ser otros factores relacionados directamente con el proceso de desintoxicación. Una dieta cuidada y, sobre todo, saludable y rica en triptófano, ayudará a  paliar los efectos psicológicos del proceso.

Por último, y, en los casos donde el grado de adicción sea muy alto, la ayuda médica profesional con apoyo psicológico o medicamentos especializados puede disminuir el síndrome de abstinencia y suavizar los efectos que sufre el individuo durante el proceso de desintoxicación.

Todas estas técnicas ayudarán a minimizar los los riesgos psicológicos asociados al proceso como la irritabilidad, la ansiedad, el insomnio o los cambios de humor. Así como los riesgos físicos tales como problemas gastrointestinales, dolores de cabeza e incluso alteraciones respiratorias que se dan cuando los pulmones inician el proceso de limpieza.

¿Por qué el Triptófano?

El triptófano es un aminoácido, un nutriente esencial que nuestro organismo no puede fabricar, pero que necesita para la producción de la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad. El triptófano se encuentra de manera natural en diversos alimentos y complementos alimenticios. Mantener un buen aporte de triptófano puede ayudar a las personas temporalmente decaídas a sentirse más animadas y más optimistas.

Mente positiva, corazón contento

Con motivo de la la llegada del Día Mundial del Corazón, este 29 de septiembre,  ¡tenemos una buena noticia que darte!

¿Sabías que las personas optimistas, no sólo viven  más y mejor, sino que son más sanos, especialmente en cuanto a salud cardiovascular?  Así lo dicen varias investigaciones, incluida una de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Al parecer,  una actitud y una mente positiva ante la vida mejora el estado de salud en general, pero especialmente la de nuestro corazón. El optimismo y el bienestar psicológico, según el estudio, puede ayudar a reducir los factores de riesgo cardiovascular. Un resultado interesante que nos corrobora en nuestra misión de intentar llegar a una vida mejor a través de la eliminación del pesimismo, el estrés y la ansiedad.

Según el equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, el optimismo está claramente relacionado con un mejor estado de salud. Y concretando más, la felicidad y el bienestar psicológico hacen que el riesgo de padecer enfermedades del corazón y circulatorias se reduzca un 50 por ciento, independientemente de la edad, estado socioeconómico, entre otros factores. Por eso, ¡no hay excusa para intentar afrontar cada nuevo día con mente positiva!

 

¿Necesitáis más motivos? Otro estudio realizado en 2015, en la Universidad de Illinois, basado en pruebas realizadas a más de 5.000 adultos entre 45-85 años, ahondó en la materia investigando la relación entre optimismo y salud cardíaca. Tuvieron  en cuenta diversas variables  de los participantes como salud mental, niveles de optimismo y salud física, con indicadores  como presión arterial, el índice de masa corporal, niveles de colesterol, tabaquismo. . .  las mismas métricas utilizadas por la Asociación Americana del Corazón en sus campañas de concienciación para la salud cardiovascular. Al estudiar los resultados de los participantes, se confirmaba la  relación entre  una actitud positiva y una buena salud del corazón: las personas optimistas mostraban el doble de posibilidades de disfrutar  una buena salud cardiovascular que los más pesimistas. Encontraron que por lo general, los  optimistas eran además menos sedentarios y llevaban  un estilo de vida en general más saludable, lo que podría explicar  también su mejor estado físico. Por ello, los investigadores sugerían que fomentar el bienestar psicológico de las personas (ayudándoles a ser más optimistas) podría ser una opción a estudiar como estrategia de prevención para fomentar un mejor estado de salud cardiovascular.

Así que muy feliz #DiaMundialdelCorazón! Con una mente positiva, claro ¡tu corazón te lo pide!

Hacer ejercicio, clave para un buen estado de ánimo

Que la actividad física es una de las claves para nuestro bienestar  y salud es algo que parece que se dice mucho, pero a juzgar por las estadísticas, nunca es demasiado. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ya advierte que la inactividad física y el sedentarismo es nada más y nada menos que el 4º factor de riesgo respecto a la mortalidad mundial, y que puede ser una de las causas detrás de enfermedades graves, como algunos tipos de cáncer.

Pero ¿sabías que además de tu salud “corporal”, con la práctica de ejercicio también cuidad tu salud mental y tu estado de ánimo? Cuando hacemos actividad física nuestro cuerpo segrega endorfinas, unas hormonas que nos hacen sentir bien. Por ello, a pesar del cansancio que podamos sentir, por ejemplo, tras un buen rato corriendo o haciendo biclicleta, normalmente nos sentimos de mejor humor e incluso más vitales que antes de practuicar el ejercicio. Además, muchas personas reconocer que la práctica de ejercicio físico les ayuda a afrontar el estrés o a dejar de darle vueltas a los problemas que les rondan por la cabeza.

Hacer actividad física es muy bueno para tu cuepo y para tu mente, y lo mejor de todo es que no es nada dificil, ni tiene por qué costarte un céntimo. La práctica de actividad física engloba muchos deportes y ejercicios, pero no es necesario apuntarse al gimnasio o unirse a ningún equipo si no es lo tuyo. Tan sólo paseando o haciendo las tareas en el hogar te estás activando!  Por ello, ese “no tengo tiempo” que tantas veces pronunciamos es exactamente lo que suena: una excusa.

Pasea, baila, camina, haz bici, corre, patina, nada: haz lo que prefieras, no hay reglas. Lo que sí es seguro es que practicar cuaqluier tipo de ejercicio físico, aunque sea 30 minutos al día, te va a dar muchas alegrías. ¿A qué esperas para ponerte las zapatillas y mejorar tu cuerpo y tu mente? Venga, que llega septiembre 😉

La primera flota de Taxis Positivos recorre Madrid

Precaución, amigo conductor!”  decía la rumba de Perlita de Huelva que se convirtió en lema de los profesionales del volante y,  que, por supuesto, acabó utilizando la Dirección General de Tráfico en sus campañas de seguridad vial. ¿Sabíais que, según el Ministerio de Trabajo, hasta el 43% de los profesionales del transporte (taxistas, transportistas, conductores de autobús, mensajeros. . .) declaran tener estrés frecuentemente?

El estrés, como sabéis, puede afectar negativamente en el desempeño de nuestras tareas diarias, cualquiera que sea nuestra ocupación. Pero si nos dedicamos a la conducción, o frecuentemente tenemos que hacer viajes largos al volante, sin duda, cuidar nuestro nivel de estrés es crítico. Conducir demasiado estresado predispone a errores e imprudencias que pueden incluso poner en peligro nuestra vida y la de los demás. Se calcula que hasta en el 25% de los casos de accidentes, el estrés al volante podría tener un papel desencadenante.

El Dr. José Ignacio Lijarcio, psicólogo e investigador de la Universidad de Valencia y doctor en psicología de la Seguridad Vial,   comenta: “Las personas que conducen bajo altos niveles de estrés son más competitivas, impulsivas; cometen más infracciones  y manifiestan mayor número de  conductas agresivas con el resto de usuarios de la vía pública. Para mejorar el estrés en la conducción debemos planificar los tiempos de manera estricta, salir con antelación y sobre todo pensar que en la vía pueden surgir imprevistos en cualquier momento, que pueden aumentar nuestro tiempo de conducción o espera. Es importante saber afrontar con serenidad estos imprevistos y no realizar maniobras de riesgo que puedan poner en peligro a cualquier usuario de la vía pública. Una lesión o la vida es más importante que ganar 5 minutos al volante”

Por ello, por las calles de Madrid empiezan a circular hoy unos taxis muy especiales: son la primera flota de Taxis Positivos.  Los Taxis Positivos son 100% eléctricos y quieren mostrar su compromiso con la conducción segura, sin estrés, y al mismo tiempo, respetuosa con el medio ambiente. Este grupo de profesionales quieren confirmar así su compromiso con una conducción segura y libre de estrés tanto para ellos mismos como para sus pasajeros.

¿Cómo saber si estás en un Taxi Positivo? Pues además de notarlo por la actitud calmada y positiva del conductor, lo reconocerás por el logotipo rosa que los distingue, presente en las puertas del vehículo.

En el interior del taxi, además se podrá encontrar el Decálogo de la Conducción Positiva, un folleto de fácil consulta en el que podrán encontrar las claves  para una conducción libre de estrés y llena de “buen rollo”, por ejemplo, descanso suficiente y  de calidad, evitar ruidos innecesarios e incluir el  nutriente triptófano en la dieta, que por su papel en la producción de serotonina, contribuye a un estado de ánimo más calmado y positivo.

Los Taxis Positivos incluyen un Decálogo para evitar el estrés al volante

¿Aún no has visto ningún Taxi Positivo, pero quieres tener más información sobre esta iniciativa? Descárgate aquí el Decálogo de los Taxis Positivos y. . . ¡buen viaje! 😉

Decalogo_Taxis_Positivos_triptófano

 

 

 

Deja de fumar y despídete del desánimo

“Fumando espero al hombre que yo quiero, y mientras fumo, mi vida yo consumo” .

Qué razón tenía Sarita. Especialmente en la segunda parte de la frase. Que fumar mata y es un pésimo hábito para tu salud,  y para lo de los demás no es nada nuevo. ¡Hasta el fumador más empedernido lo sabe y lo reconoce! Por suerte mucho camino se ha recorrido desde que los ídolos de la gran pantalla (muchos fallecidos, entre otras causas, por culpa del tabaco) pusieran de moda eso de fumar y no hubiera héroe o heroína que se preciase sin cigarrillo en boca. Ahora  afortunadamente fumar ya no es cool, ya no se lleva. Sólo los perdedores (y los malos) fuman en la gran pantalla. Infinidad de estudios certifican los peligros para la salud del tabaco y el acortamiento en la esperanza de vida de los fumadores, así como los perjuicios para los fumadores pasivos.

Pero de nuevo, hoy, en el #DiaMundialSinTabaco, no queremos descubrirte la sopa de ajo. Ya sabemos todos lo malo que es fumar. De lo que vamos a hablar es de los beneficios de dejarlo, en especial de uno que quizás no te hayas parado a pensar: los efectos en el estado de ánimo. 

A pesar de que el proceso de dejar de fumar es una ardua tarea, y nuestro ánimo puede desmoronarse al principio, esto es absolutamente normal. El tabaco es una droga y fumar una adicción: dejarlo no es un camino de rosas. Requiere esfuerzo, fuerza de voluntad, y muchas veces, ayuda externa. Sin embargo a la larga dejar el tabaco nos lleva a tener una mente más positiva, es decir, a tener un mejor estado de ánimo.

Para los especialistas, es normal que al inicio de dejar el hábito nos sintamos más desanimados: es el síndrome de abstinencia de la nicotina. No obstante, una vez que hemos dejado de fumar, se ha observado que las personas que consiguen no volver a fumar son más positivas que cuando eran fumadoras. En conjunto,  tienden a presentar menos síntomas depresivos.

¿Te hemos convencido? Pues ahora  que lo hemos conseguido, te damos dos consejos más para triunfar en el proceso de dejar el tabaco:

  •  La nutrición puede ser tu aliada en el camino. No olvidéis que como decía aquel filósofo “Somos lo que comemos”. Procura llevar una dieta equilibrada, rica en productos frescos y pobre en procesados. Prioriza hortalizas, verduras y fruta fresca e intenta no atiborrarte de dulces para “suplir” el tabaco. Un dietista te puede ayudar, para asegurarte de que tu alimentación contiene todos los nutrientes para  favorecer el funcionamiento enérgetico y psicológico adecuado: vitaminas, minerales como el hierro y el magnesio, aminoácidos como el triptófano, ácidos grasos como el omega3.  . . no tengas miedo de dejarte aconsejar. 
  • Otro pilar básico que te ayudará a controlar la ansiedad: la práctica de ejercicio. Busca uno que te guste y te motive, y cuando las ganas de fumar sean intensas, sustitúyelo por ejercicio: da un paseo, sal a correr, coge la bici, vete a una clase de salsa, ve a fitness.  Estimularás tus endorfinas y la ansiedad se reducirá sin necesidad de recurrir al cigarrillo.

 

¿Cómo ayuda el triptófano en una dieta?

¿Te preguntas si un nutriente como el triptófano puede ayudarte en tu dieta para perder peso?

El triptófano es un aminoácido esencial necesario para la producción natural de serotonina, la llamada hormona de la felicidad. En realidad, la serotonina es un neurotransmisor que influye en muchos procesos de nuestro organismo, desde la regulación de nuestro estado de ánimo, pasando por el sueño o el apetito. Los niveles bajos de serotonina pueden hacernos sentir decaídos, o con sensación de más estrés, agobio o apatía. Tomar más triptófano, por tanto, puede ser de ayuda en aquellas épocas en las que nos sentimos más desanimados, como
suele pasar cuando estamos siguiendo una dieta de adelgazamiento.

Aunque por sí mismo este nutriente no nos ayuda a quemar grasas ni a eliminar líquidos retenidos, sí podría ayudarnos a cumplir nuestros objetivos de mejora de nuestra alimentación, puesto que al facilitar la producción de serotonina afecta a nuestro estado de ánimo positivamente y nos ayuda a regular la irritabilidad y la ansiedad que se pueden producir en estos casos. Sintiéndonos mejor y más positivos nos resultará más fácil tener confianza en nosotros mismos, no rendirnos fácilmente y vencer las ganas de comer lo que no debemos.  Por eso, si vas a iniciar una dieta para perder peso, te recomendamos que comentes con tu nutricionista la posibilidad de incluir el triptófano en ella.

Por suerte, este aminoácido esencial puede encontrarse en muchos alimentos que son fáciles de incluir en nuestra dieta. Los alimentos más ricos en triptófano son los de origen animal como las carnes magras, sobre todo el pollo y el pavo, y también los huevos. Pero, aparte de estos, hay más alimentos que también contienen una buena cantidad de este nutriente como las alcachofas, los cereales integrales, las semillas, los frutos secos, los plátanos, la piña y el chocolate negro, entre otros. Por lo tanto, las personas que siguen una alimentación vegetariana o vegana también pueden obtener este nutriente fácilmente.

De todos modos, las personas que incluyen poca cantidad de estos alimentos en su alimentación, ya sea por preferencias, temas de salud o porque no entran en la dieta que se está siguiendo para reducir peso, también pueden obtener este nutriente a través de suplementos que se pueden encontrar principalmente en farmacias. Dentro de este tipo de productos, existen los que contienen solamente este aminoácido y los que incluyen además de triptófano otros nutrientes como magnesio, hierro y vitaminas que mejoran el metabolismo del triptófano y ayudan a complementar la dieta. No obstante, para elegir el más adecuado para nosotros lo más aconsejable es que consultemos en la farmacia o a la nutricionista o médico que nos esté ayudando con la dieta de adelgazamiento. Recuerda que las dietas de adelgazamiento deberían ser siempre supervisadas por un profesional, ya que algunas de las más populares pueden ser desequilibradas y ineficaces. ¡Infórmate!

¿Somos felices los españoles?

El pasado miércoles, coincidiendo con las celebraciones de Día Mundial de la Salud (dedicado este año a la depresión),  se presentó en Madrid un estudio interesante elaborado para conocer el estado de ánimo de los españoles. Y es que, aunque sí hay datos  sobre la prevalencia de los trastornos del ánimo graves – como la depresión, que según la OMS afecta hasta a 300 millones de personas en el mundo-, no hay tanta información al respecto de las  fluctuaciones no patólogicas en el estado de ánimo: al fin y al cabo, todos tenemos algún día que otro  en los que nos podemos sentir algo más desanimados o desmotivados. España no es solo fiesta, parece recordarnos el estudio.

En el I estudio sobre el estado de ánimo de los españoles se entrevistó a 500 personas acerca de su estado de ánimo y cómo lo percibían.  Aunque la gran mayoría, afortunadamente, se declaraba como feliz (un 83%), lo cierto, es que al reflexionar, hasta un 75%  reconocían  tener pequeños bajones de estado de ánimo al menos una vez a la semana. 

CONCLUSIONES portada y contra-06

Por lo general, el 36% de los españoles pide ayuda a su pareja para aliviar sus bajones emocionales, pero hay un 30% de la población de nuestro país que no acude absolutamente a nadie e intentan superar sin ayuda de ningún tipo este tipo de baches en nuestro estado de ánimo. No obstante, hasta un 44% reconocen ayudarse con vitaminas o suplementos alimenticios para contribuir a  superar esos momentos de decaimiento, desmotivación o cansancio.

Pero, ¿qué condiciona realmente el estado de ánimo de los españoles? Tomando como referencia los resultados del 1er Estudio sobre el Estado de Ánimo de los Españoles vemos como la economía (65%), el trabajo (47%) y la familia (31%) son los tres principales factores que condicionan negativamente la vida de los habitantes de nuestro país. Para un 41% de los encuestados, además, la rutina es una dos principales factores de desmotivación.

Francisco López Cánovas, Médico especialista en Psiquiatría, comentaba en la presentación del Estudio, la diferencia entre los pequeños bajones en el estado de ánimo, que todos podemos experimentar, con los trastornos más graves, para los que es importante buscar ayuda médica:  “el principal problema no es tanto un bajo estado de ánimo; el problema es que la persona se resigne y piense que es lo normal vivir sin alegría y no haga nada para cambiarlo. En los estudios internacionales, la prevalencia de los trastornos depresivos se sitúa entre el 5-10% en población adulta. La edad más frecuente de la aparición está entre los 35 y los 45 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad”.

En resumen, según el doctor, un  simple bajón en el estado de ánimo no debe alertar de la presencia de una posible depresión, si bien sí es importante acudir al médico cuando se empiece a  notar otros síntomas como pérdida de peso, alteraciones en el  sueño, dejar de disfrutar o abandonar  las actividades sociales, tristeza permanente sin motivo etc

Los buenos hábitos pueden contribuir a un estado de ánimo más estable, como por ejemplo, asegurarse de dormir lo suficiente, realizar ejercicio físico, comer de manera saludable (una dieta completa que incluya todos los nutrientes que necesitamos para mantener nuestra salud física y mental, como ácidos grasos como el omega 3 , vitaminas, minerales como el magnesio, aminoácidos como el triptófano etc) y tratar de mantener un equilibrio entre el tiempo dedicado al trabajo y al ocio.