Cómo nos ayudan en nuestro estado anímico los animales

Muchos tenemos animales de compañía, como puede ser un perro, un gato hasta un loro. Los animales nos transmiten sensaciones que a veces nos hacen sentir mejor e incluso que no estamos solos. Todos hemos tenido experiencias con animales de compañía, ya sea propio, el de un familiar o amigo. Los animales nos pueden gustar más o menos pero seguro que todos coincidimos en que nos evocan unas emociones únicas que sólo nosotros mismos podemos comprender, nos ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo o gestionar nuestro estrés.

Los animales pueden llegar a ser grandes maestros, grandes sanadores. Grandes maestros cuando estamos bien y grandes sanadores cuando estemos pasando un mal bache. El amor incondicional que los animales de compañía pueden llegar a tener sobre nosotros es el comienzo de una relación que siempre será gratificante a la hora de volver a casa o a la hora de ir a visitarlos. Felicidad, tranquilidad, desconexión, etc.

Nuestro animal de compañía en muchas ocasiones se convertirá en nuestro mejor amigo y consejero. Nos pueden ayudan a situarnos en un presente tranquilizador, sin lamentaciones sobre nuestro pasado, ni temores respecto al futuro. Los animales no juzgan, nos aceptan tal cual somos independientemente de todas las circunstancias que nos rodean.

Los perros son animales de compañía cuya expresión espectacular del afecto hacia su amo hace que sean animales idóneos para personas con baja autoestima y que necesiten mejorar las habilidades sociales, como afirma Isabel Salama en su blog sobre animales de compañía. Por otro lado, los gatos son animales independientes y relajados, curiosos y muy atentos a las señales. Idóneos para personas nerviosas y que necesiten relajarse. Los gatos son tranquilos y también dan mucho amor y paz, pero de una forma menos aparatosa que los perros. Necesitan menos cuidados y menos atención.

Los habitantes de las grandes ciudades, en ocasiones, pueden percibir el entorno urbano como un medio frío y hostil debido al rápido desarrollo demográfico y la disminución de los espacios públicos. La presencia de los animales puede favorecer, en cierto modo, el acercamiento al entorno natural y fomentar el respeto por la naturaleza en los hombres y las mujeres que las habitan. Es necesario asegurarse de que el tipo de animal elegido se ajusta al tipo de vida de cada persona o familia, a sus hábitos, experiencias y expectativas depositadas. No se debe olvidar que los animales dependen totalmente de las personas y requieren muchos cuidados y atenciones.

Los animales de compañía nos proporcionan algunos beneficios sensoriales así como estar más relajados, sacarse miedos, olvidarse de algunos problemas personales o mejorar la comunicación verbal y no verbal. Un perro, un gato o un pájaro puede ser más que una simple mascota, es un compañero de viaje, un amigo que siempre está con nosotros y fiel confidente a quien se puede acudir para olvidar los problemas que nos preocupan. Seguro que todos aquellos que tengáis un animal de compañía entenderéis lo que significa y lo mucho que nos ayuda a sentirnos bien. Y los que no lo tengáis, seguro que os animáis y encontráis aquél animal con el que más os sentís identificados.

Foto |  kimrose en Flickr