Una carta para tí, el mejor regalo

¿Os imagináis qué pasaría si pudiérais volver a  pensar  como cuando eráis niños? ¿Qué tal sería recordar vuestra visión del mundo antes de que la palabra “imposible”  estuviera en nuestro vocabulario?  Nosotros estamos seguros en que aprenderíamos mucho, años después de salir de la escuela. Nos demostraría, por ejemplo,  que para ayudar y hacer feliz a los demás (y la vez, ayudarnos a nosotros mismos)  no hace falta más que proponérselo.  Esto es lo que pensó Bruce Farrer,  profesor  de instituto de un pequeño pueblo  de Canadá, ahora ya retirado,  que quiso dar hacer un gran regalo a cada uno de sus alumnos.   Durante años, en las clases el sr. Farrer encargaba a sus alumnos un tarea bien peculiar: escribirse a sí mismos, a su yo futuro, una larga carta.  Es un bonito ejercicio que seguro que muchos otros han llevado a cabo, entre redacciones sobre las vacaciones de verano  o comentarios de las lecturas de clase.  Pero el profesor Farrer  se encargó de que todos sus alumnos recibieran, 20 años después, aquellas cartas que un día se escribieron, estuvieran donde estuvieran.  Y continuar siendo su maestro muchos años después. En este video del canal YouTube de WestJet – una aerolínea canadiense-  puedes ver toda su historia.

Con él apovechamos para desearos feliz Navidad. . . y os proponemos  que en lugar de la carta a los Reyes Magos, les pidáis a vuestros niños (o a vosotros mismos, por qué no?) que se escriban una carta, como las del profesor. Será el mejor regalo. Y no os costará nada.